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domingo, 29 de septiembre de 2024

LOS 72 NOMBRES DE DIOS: HERRAMIENTA PARA COMUNICARSE CON EL CREADOR Y SANAR


Los 72 nombres de Dios son una guía que nos permite conectar con el Padre Creador. Recibimos con cada nombre la asistencia de un ángel que a su vez tiene la misión de darnos luz en aspectos concretos para nuestra vida diaria: Curación, desactivar energías negativas, amor incondicional, visión de largo alcance, victoria sobre las adicciones, orden a partir del caos, autoestima, suavizando los juicios, el poder de la prosperidad, unidad, felicidad, sin culpa, disipando la ira, entre otros.

Meditar con estos nombres nos permite ser guiados en el amor y la luz. Son un instrumento para que mantengamos equilibrio en nuestras vidas y también, un manantial inagotable donde encontramos ayuda para solucionar lo que está en caos. Allí donde hace falta orden, armonía, salud, inteligencia y sabiduría, la meditación en estos nombres nos trae todo el amor y la sapiencia necesarias para ir encontrando las respuestas correctas a todo lo que nos aqueja y nos genera incertidumbre. 

La conexión espiritual y la paz que se recibe con las meditaciones de los nombres de Dios me ha ayudado a equilibrar mis emociones. En el proceso de entender la ansiedad y de ir dejando de tener episodios de pánico, ser guiado por esta sabiduría compartida a los hombres con el fin de ser iluminados, ha traído a mi vida la consciencia de que somos hijos e hijas del universo en una experiencia terrenal, enviados a un aprendizaje, pero siempre asistidos, acompañados por los ángeles de Dios con su luz y su poder.

Veamos un ejemplo: El nombre de Dios Menadel, es el No.36, y dice: Sin temor: “Con este nombre, el valor para conquistar mis temores despierta ahora dentro de mí. Confronto proactivamente mis miedos desde su origen, los arranco de raíz y los remuevo totalmente de mi ser”. Lo quise compartir porque me ayudó para contrarrestar la ansiedad, y en el proceso de sobrellevar los ataques de pánico.

En estos links encontrarán los pasos para realizar las meditaciones con los nombres de Dios. El canal se llama “Kabbalah Mashiah”, y lo recomiendo porque considero que es un canal serio donde se pueden encontrar herramientas espirituales que nos pueden ayudar para vivir una vida más plena en todo sentido:

https://youtu.be/G8CkfF2XuMg?si=sezG1wuBwlKhrhnI
https://youtu.be/tVOdoOyEUw4?si=PbmAg6F8Pz5TfII7

El primer link, es un video de aproximadamente cuatro minutos y muestra el proceso para hacer las meditaciones con los nombres de Dios. El segundo, es más largo, el cual recomiendo ver completo. En el minuto 9:31 muestra con animaciones el proceso de la meditación con los nombres de Dios.

También les dejo este PDF donde está el listado con los nombres de Dios. Allí encuentran la información detallada y bien explicada, incluyendo los nombres de los ángeles, el ámbito en que nos ayudan, y la manera en que se deben escribir y recitar las letras hebreas:

file:///C:/Users/cibel/Downloads/72%20Nombres%20de%20Dios.pdf 

Espero que esta información sea de gran ayuda para ustedes, y tengan por seguro que si les llega es porque estos Nombres van a ser de bendición para su vida, porque como dijo en uno de sus videos el maestro Albert Gozlan: Uno no busca los nombres de Dios, sino que los Nombres de Dios nos buscan a nosotros. Y yo he comprobado que es verdad porque me ha ayudado para mi vida no sólo espiritual, sino en todos los aspectos.

domingo, 22 de septiembre de 2024

CÓMO EL “TEHILIM” ME HA AYUDADO A SUPERAR LA ANSIEDAD


La palabra “Tehilim” es un término en hebreo que significa “canto de alabanza”; “Tehilah”, su singular, quiere decir “gloria”, y “Teiiah”, “asombro”. En occidente los conocemos como Salmos y se encuentran en la Biblia. Son 150 poemas adjudicados al Rey David. Se recitan y también se cantan como una oración que elevamos al Padre Creador para conectar con el asombro de su gloria. 

Los salmos nos ayudan a encontrar inspiración, sabiduría, consejo; en ellos agradecemos diariamente y nos mantiene en un estado de armonía, equilibrio y unión permanentes con el Creador y su creación.

En mi experiencia personal, los Salmos, han sido un instrumento de luz y amor para superar la ansiedad. En ellos he encontrado consuelo, refugio y la fuerza para sobreponerme al dolor. 

Por los días que me sobrepasaba la ansiedad y no sabía qué más hacer para encontrar un respiro, empecé a escuchar los salmos, cantados en hebreo. Lo hice durante varias semanas cada día, y con el pasar del tiempo mis emociones se estabilizaron. En el presente los sigo escuchando, me dan el equilibrio mental que necesito y me hacen sentir en armonía. 

Recitarlos también me parece una muy buena opción. Puede ser en voz baja, mentalmente, o cuando tengamos el espacio y la intimidad necesaria para hacerlo en libertad, los podemos cantar o pronunciar en voz alta. Es una oportunidad para mantener una comunicación con el Padre Creador, donde abrimos nuestro corazón por medio de la oración y hallamos el regocijo de ser escuchados y escuchar a Dios. 

Les recomiendo estos salmos para que se fortalezcan cuando estén cruzando el aprendizaje de la ansiedad: 9, 28, 37, 46, 91. A través de los salmos he hallado paz mental y emocional. Espero que las personas que leen este blog también la encuentren. Para transitar las emociones positivamente es necesario hacer buen uso de las herramientas que vamos encontrando y también que tengamos espíritu valiente y aguerrido. 

La fuerza que muchas veces no tenemos por causa del dolor o las crisis que vienen a enseñarnos nuevas cosas, la podemos encontrar orando con el libro de los salmos. Les dejo un link donde pueden encontrar los Salmos (Tehilim) en hebreo:  https://youtu.be/azh_khDB_Xc?si=16Qs8lQZlwmIlMvy

domingo, 15 de septiembre de 2024

EL EGO REINANDO EN NUESTRAS VIDAS

 


El ego puede actuar en nosotros de manera positiva como equilibrio, autodominio, valor y fuerza; del lado negativo se manifiesta como un exceso de autoestima que nos lleva a ser prepotentes, autoritarios y tiranos.

Cuando nuestro ego está orientado al victimismo nos hacemos más vulnerables, sensibles en exceso, es como si capas y capas de niebla empiezan a cubrir nuestros pensamientos y sólo nos centramos en nosotros mismos, dejando de lado la razón, y ya no somos objetivos con nada de lo que nos sucede. Viene a nosotros esa sensación de que somos el centro del universo y de que todo lo que nos rodea, incluso las personas, también están contra nosotros.

La ansiedad se manifiesta con los miedos y se potencia aún más cuando le damos rienda suelta a nuestro ego. De alguna manera éste nos usa como un trampolín para apoderarse de nuestro juicio, llevándonos luego a juzgar todo como hostil y negativo. Nos transformamos en personas egoístas, carentes de empatía y respeto. Tendemos a usar a las personas y a ser manipuladores de las circunstancias para poner todo a nuestro favor.

Es importante que tomemos consciencia del lugar que debe ocupar el ego para que nuestra mente esté en armonía y así podamos ser nuestra mejor versión. Esto quiere decir que, si el ego es el que está gobernando nuestras vidas, somos sus esclavos, y por eso viene el sufrimiento y sus obvias consecuencias.

El ego casi siempre tiende a inclinar nuestra balanza emocional hacia lo negativo, por eso la mejor forma en que podemos dirigirlo es a través de la constante repetición de hábitos positivos. Nos debemos afirmar y ser constantes en pensamientos positivos, desarrollar nuestra inteligencia emocional, mantenernos siempre en un estado ecuánime y abierto a los cambios; estar cada día en una constante: La constante de ser observadores de las cosas, de los acontecimientos, de cada momento que va sucediendo sin juicios, y con nuestra voluntad resuelta a encontrar en cada dificultad una oportunidad, un aprendizaje, algo para mejorar.

Ciertamente nuestro ego bien orientado nos hará personas más capaces y aptas para enfrentar los retos y nuevas experiencias que nos traiga la vida. Por eso en esta oportunidad quisiera recomendarles la lectura del libro: Cómo hacer que te pasen cosas buenas”, de la psiquiatra Marian Rojas Estapé. Me gustaría sobre todo proponerles la lectura del capítulo1: Destino: “El sufrimiento tiene un sentido”, página 32.

Este capítulo trata sobre la aceptación del dolor como parte fundamental en el crecimiento emocional y espiritual de las personas. Realmente es muy corto, pero en él se condensa muy bien que todo lo que nos sucede tiene un sentido, un propósito y una razón que siempre nos hará aprender, madurar y evolucionar.


martes, 3 de septiembre de 2024

COMPRENSIÓN DEL MIEDO PARA HALLAR LAS RAZONES DE TRANSITAR LA ANSIEDAD



Desde mi experiencia personal el miedo es la obscuridad, la ausencia de luz en los sentidos. Se siente separación: El miedo te hace sentir solo como si no existiera nada más en ese instante, sólo tu y el miedo. Puede resultar una experiencia egoísta, porque todo se centra en uno mismo, pero así se experimenta, es como si uno estuviera sin posibilidades y sin ayuda de nadie. 

Es cierto que el miedo es algo que está en la naturaleza del hombre, pero cada individuo tiene una experiencia diferente. Unas personas son más valientes que otras, y aunque un miedo sea real o imaginario, no deja de ser miedo, y lo importante es saber diferenciarlo. En mi caso ha sido el cúmulo de muchos años de negación mental y emociones mal gestionadas.

He podido notar que las razones de experimentar el miedo con regularidad y de sentirme indefenso ante él se debe a falta de confianza, necesidad de más atención, inmadurez emocional, traumas no resueltos de la infancia, y dependencia a la falsa seguridad en las cosas; como si no fuera posible que algo diferente sucediera porque yo lo manejo o lo manipulo. 

Querer tener el control de todo, es una de las razones por las que los miedos nos comen vivos en diferentes circunstancias. Es cierto que vamos moldeando los momentos con nuestras decisiones, pero surgen sucesos inesperados que pueden ser muy traumáticos, como un accidente, una enfermedad, la pérdida del trabajo, etc., y allí, en la aceptación de lo que pasa, es lo que define si cruzamos los miedos o ellos nos atrapan.

El miedo me ha hecho sentir que todo lo malo puede ser posible y todas las cosas buenas son imposibles. Es tan fuerte el enredo mental que genera uno mismo en los pensamientos que por eso vienen las crisis de ansiedad o los ataques de pánico. 

Mirar los miedos desde afuera como ajenos, me harán pensar que no me pertenecen, que son de alguien más, que no los merezco, que es culpa de otros, que no tienen explicación. Pero si los miro desde dentro, puedo comprender que soy responsable y dejo de buscar culpables, y de esa manera puedo encontrar un camino que me lleve a la sanación.

Si asumo la parte que me corresponde, la responsabilidad que tengo sobre lo que me pasa, encontraré las respuestas, encontraré la sanación al miedo, a la ansiedad. Y sí, de seguro encontraré muchas cosas que no me van a gustar, sobre todo cosas que dejé de hacer, asumí, ignoré o juzgué de una manera errada.

Puedo pasar toda una vida esperando y casi que obligando a los demás a que me digan lo que quiero escuchar, pero lo cierto es que, si estamos dispuestos a ver lo que es, lo que siempre estuvo ahí: Malos hábitos, inmadurez, egoísmos, necedad, negación, el control negativo, hallaremos la sanación. 

Valdría la pena plantearnos estas preguntas: ¿Estoy dispuesto a perdonar? ¿Estoy dispuesto a asumir mi responsabilidad? ¿Estoy dispuesto a soltar? ¿Estoy dispuesto a empezar de nuevo? ¿Estoy dispuesto a cambiar? ¿Estoy dispuesto a no juzgar? ¿Realmente estoy dispuesto a enfrentar mi verdad? Si quiero sanar, si quiero vivir en equilibrio, tengo que estar dispuesto a vencerme a mí mismo, tengo que estar dispuesto a recibir amor y a darlo también; tengo la obligación moral de querer y provocar un cambio para que mi vida fluya de otra manera.

El cambio permite grandes, profundas, necesarias y maravillosas sanaciones... La cuestión es: ¿En verdad lo quiero? ¿Quiero estar bien? Si es así, debemos cambiar, lo que sea que tengamos que cambiar, pero hay que hacerlo. 

El cambio es el camino, si elegimos el camino del amor, las puertas que estaban cerradas se abrirán, y las heridas que estaban abiertas se cerrarán.


LA ANSIEDAD Y LOS ATAQUES DE PÁNICO NOS PIDEN MODIFICAR LA FORMA DE ALIMENTARNOS

Yo no sabía que tenía ansiedad hasta que experimenté un ataque de pánico; esto me hizo comprender que era la misma sensación que me acompaña...