Desde el punto de vista de la psicología, entramos en “bucle” cuando nuestra mente se bloquea por una emoción muy fuerte o pensamientos reiterativos, que nos llevan a estar insistentemente en el pasado o en el futuro, sin poder vivir el presente, ocasionando estados depresivos o ansiosos. Todos alguna vez hemos experimentado estas emociones por alguna situación en particular, pero el problema es cuando nos quedamos ahí sin poder superarlo. En mi caso, pude sobrellevarlo gracias a ciertas “prácticas” que realicé, y que me han permitido superar estos estados tan negativos. Les comparto algunas que me parece son importantes y toda persona las puede realizar:
1. Respirar: Sería la primera de la lista, porque respirar es lo primero que nos saca del estrés y estabiliza nuestro cuerpo, emociones y mente. La respiración consciente, lenta y pausada, inhalando y exhalando en intervalos largos y lentos, nos calma evitando que entremos en pánico.
2. Ignorar o bloquear nuestros pensamientos: Alejarnos de ellos evitando el flujo intenso que aparece cuando más ansiosos nos sentimos. No entrar en el juego de la mente prestando atención a nuestros pensamientos es algo muy práctico y sencillo de hacer: Debemos llevar nuestra mente a otro estado por medio de pensamientos positivos, a través de mantras, oraciones, o repetición de palabras que eleven nuestra energía y vibración y nos evite caer en la toxicidad.
3. Distraernos con lo que tengamos a mano: Puede funcionar salir a caminar, darnos un baño, leer, escribir, ver una película. Si tenemos una planta, regarla, cuidar de ella; si hay una mascota, sacarla a pasear, pasar más tiempo con ella. Puedes elegir otras cosas, lo importante es ocupar nuestra mente y tiempo. Es clave para apartarnos de las ideas negativas y sensaciones de estar sobre pensando.
4. Charlar con la “ansiedad”: Es una manera un poco inusual, pero a mí me ha funcionado. Implica que haya valor de nuestra parte, y es confrontar los pensamientos que nos llevan al futuro o al pasado. Es enfrentar lo que pensamos y decirnos: Ansiedad, me estás haciendo daño, no deseo sentir ni estar más con estas sensaciones, elijo apartarme de ti, elijo estar bien, elijo estar en el presente, etc. Es una especie de “estrategia” hablarnos a nosotros mismos para vencer el poder que ejercen sobre nosotros los pensamientos hostiles y negativos que van apareciendo.
5. Escribir: A mí me ha funcionado mucho escribirle a la ansiedad. Hacerle cartas donde le expreso mi descontento y la tristeza que me causa sentirme así. Para mí es un desahogo que me hace sentir muy bien. En estas cartas dejo salir todos los pensamientos, los suelto en el papel, y como un acto de confianza en el presente quemo las hojas donde escribí. Es una acción que me da fuerza y valor para dejar el dolor atrás.
6. Manifestar que no estamos bien: También es muy importante decirles a las personas con las que convivimos que tenemos ansiedad, ataques de pánico, etc. Hay que hablar y expresar lo que nos sucede, así podrán entender por lo que estamos pasando y nos darán el espacio que necesitamos para estar mejor, para recuperarnos. Es muy común guardar silencio y luego esperar que las personas adivinen lo que nos pasa, y si no lo hacen entonces las juzgamos y eso será un motivo de conflicto y una carga más para nosotros. Y si de casualidad, la persona con la que convivimos no nos entiende, quizás es un mensaje del universo para mostrarnos que estamos en el lugar equivocado o con la persona equivocada.
7. La oración/plegaria: Qué importante es entrar en contacto con el Padre Creador o con la Madre Tierra o con el Ser Superior en el que creamos y sincerarnos en esos momentos, y expresar lo que sentimos. Abrir nuestro corazón para hacer nuestras plegarias, para pedir sabiduría y también para agradecer que estamos vivos, que cada día somos más fuertes, alegres y valientes, nos da no sólo una sensación de paz, sino que nos conecta con nosotros mismos: Cuando tenemos ansiedad estamos desconectados.
Pienso que no hay una sola manera para ayudarnos a nosotros mismos a salir de los estados ansiosos, por el contrario, hay muchas, y eso es muy alentador para las personas que queremos aprender de este proceso y hacernos más fuertes. Para mi proceso personal, escribir y compartir mis experiencias a las demás personas es una forma de hacer catarsis y sanar. También una manera de aportar a la comunidad y a la sociedad. Tengo la intención clara y fuerte de ayudar y servir para que seamos personas más sanas y felices, por eso agradezco que me lean.
Algo importante para finalizar: La forma que encuentres y decidas elegir para estar mejor en los momentos de ansiedad, será ese hábito que debes incorporar a tu vida y hacerlo el pilar de tu día a día. Ser constantes con las herramientas que nos ayudan es primordial para mejorar. La voluntad y el compromiso con nosotros mismos exige disciplina y amor propio. No lo olvides, son los hábitos saludables los que nos permiten tener una vida organizada, y no una vida en caos.
Mis mejores pensamientos siempre, que tu proceso de sanación te ayude a encontrar tu mejor versión.


Gracias, muy interesante lo que compartes. Y en verdad son herramientas que tenemos a la mano, pero creo que sólo tenemos que tener fuerza de voluntad y querer estar bien, porque de lo contrario nos parecerá imposible de superar. Bendiciones.
ResponderBorrarLa voluntad para estar bien y crear una nueva realidad en nuestra vida, un saludo, gracias por leerme.
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