La gratitud es el comienzo del cambio en nuestras vidas. Para salir de algo negativo debemos crear pensamientos positivos. Con el agradecimiento he aprendido a valorar más las cosas, a sentir que todo tiene un propósito y que cada cosa que sucede, sea que me guste o no, me viene a mostrar algo que aprender.
Si acepto lo que no entiendo, si acepto lo que no me hace sentido, si acepto el dolor, si acepto los cambios, si acepto el presente con un espíritu flexible, la vida es más fácil. En los momentos difíciles es que sabemos realmente quienes somos; sólo cuando nos encontramos en esas situaciones que nos bloquean o nos hacen sentir que no tenemos el control, es cuando nos damos cuenta de qué estamos hechos.
Hay momentos decisivos donde la vida nos enseña a través del dolor; la cuestión es si los aceptamos desde la receptividad y la gratitud, o si preferimos ignorarlos, rechazarlos, o entrar en negación.
En esta entrada quiero agradecer a la “Ansiedad” por aparecer en mi vida y trastornarlo todo para que yo despertara del sueño de la no aceptación:
Gracias “Ansiedad” porque me has mostrado que le tengo un profundo miedo a morir. Gracias “Ansiedad” porque me has rescatado de estar constantemente y de manera tóxica en el futuro. Gracias “Ansiedad” porque sentirte me ha despertado de un largo sueño de negación y desinterés hacia la vida. Gracias “Ansiedad” por avisarme que la vida es aquí y ahora. Gracias “Ansiedad” porque me has liberado de mí mismo. Y, gracias “Ansiedad” por mostrarme que ya es tiempo de perdonar y olvidar.
Ustedes se preguntarán: ¿Por qué agradecer a este estado emocional tan negativo? En mi caso agradezco porque, literalmente, me despertó, aún en medio del dolor y del miedo, de una vida de mentiras que no me hacía feliz, y al contrario, me hundía en tristeza y en soledad. Pero, puedo decir que estas emociones: Tristeza, dolor, miedo, etc., son necesarias para hacernos más fuertes. Los contrastes son importantes para que aprendamos a discernir el bien del mal, lo positivo de lo negativo, lo que es blanco de lo que es negro, lo que es arriba y lo que es abajo, lo que es femenino y lo que es masculino. Es algo así como que, si no hemos experimentado lo que se siente en la oscuridad, no podemos apreciar el valor de la luz. Las polaridades están ahí para que aprendamos, no para trastornar nuestras vidas, y eso lo he aprendido transitando la ansiedad y los ataques de pánico.
Nos movemos en el interminable universo a través de un equilibrio cósmico. Todo lo que ocurre tiene una razón de ser y un propósito. Todas las preguntas tienen respuestas, incluso las que aún no se han hecho tienen una explicación.
Desde la gratitud nos movemos, desde la gratitud es posible lo imposible, desde la gratitud viene la abundancia en salud, desde la gratitud viene la sanación, desde la gratitud la ansiedad tiene un sentido, desde la gratitud se recibe y también se da. Desde la gratitud la vida nos muestra que siempre nos quiere regalar más amor, más alegría, más inteligencia, más de lo que tú quieras recibir e imaginar.
Para mí la ansiedad metafóricamente hablando, es como un baile, un baile que no parece terminar; aun así, ese baile me ha enseñado nuevos pasos y movimientos. Siento que todo el caos que pueda traer en principio las crisis de ansiedad y los ataques de pánico es con el tiempo un llamado de atención para que despertemos de nuestras ilusiones y manías egocéntricas.
Cuando no le di cabida al victimismo y a la culpa, dándome la oportunidad de agradecer, fue allí donde comenzó mi proceso de sanación de la ansiedad, porque empezaron a llegar las ayudas en forma de libros, de frases, de personas que decían algo que vibraba en mi corazón.
Desde la gratitud somos abundantes por eso es valioso agradecer siempre, porque le estamos diciendo al universo, gracias por lo que tengo, gracias porque quiero más, gracias porque así será, gracias porque así ya es. Es así como nuestras emociones y pensamientos pueden conectar con la energía que atraerá lo que deseamos. Es algo que creamos desde nuestro sentir por eso debemos ser espontáneos y sinceros desde el corazón.
El dar gracias es un hábito que se adquiere, por eso sí es posible que puedas transformar una vida de carencia en una vida de abundancia en todos los sentidos.
Sea esta la oportunidad para agradecerles por estar aquí y por leerme.


Linda enseñanza. Es interesante darle una explicación a la ansiedad como un llamado de atención para que hagamos cambios en nuestra vida. ¡Gracias!
ResponderBorrarCon mucho gusto, siempre agradeciendo para crecer.
ResponderBorrar